El Grupo Municipal Sueña Torrevieja ha presentado 18 alegaciones al Plan Económico Financiero (PEF) del Ayuntamiento de Torrevieja, denunciando que el documento “se ha cuadrado a martillazos” y que incluso antes de su aprobación, ya ha incumplido sus objetivos
Pablo Samper, ha declarado que “El PEF es un brindis al sol. Los controles internos del Ayuntamiento ya han fallado antes de su aprobación. Se han inflado ingresos y reducido gastos sobre el papel para simular un equilibrio imposible de alcanzar”
Incumplimientos antes de la aprobación
Según el PEF, el Ayuntamiento debía ajustar la ejecución de inversiones en 28,6 millones de euros en 2025 y 24,2 millones en 2026. Sin embargo, a 14 de marzo de 2025, ya hay 55 partidas de gasto comprometidas por más de 33,5 millones, incluyendo contratos en ejecución por 17,2 millones y otros 14,8 millones en trámite de adjudicación.
«Esto demuestra que el PEF nace incumplido. El equipo de gobierno del PP no tiene voluntad real de ajuste, sino pretender hacer un maquillaje contable que llevará a un nuevo fracaso en la Ley de Estabilidad Presupuestaria», afirmó Samper.
Alegaciones clave: ingresos inflados y gastos ocultados
Sueña Torrevieja ha detectado 10 irregularidades en ingresos y 8 en gastos, entre las que destacan:
- Incrementos desproporcionados en impuestos directos (4,4% vs 2% previsto) e indirectos (44,91% vs 2%).
- Tasas municipales aumentadas hasta un 30,86%, pese a prometer congelación.
- Previsiones irreales, como contar dos veces con la liquidación de 2022 del Fondo Complementario (4,5 millones).
- Subestimación de gastos, como los 5 millones extra en personal o 4 millones en mantenimiento de zonas verdes y transporte urbano.
Falta de medidas reales de ajuste
Por otro lado, el PEF no detalla cómo logrará recortes clave, como:
- 9,7 millones en personal (22% del presupuesto).
- 9 millones en bienes y servicios, con solo 3,8 millones cubiertos por retrasar el transporte urbano.
- 28,6 millones en inversiones, sin un plan concreto.
Desde Sueña Torrevieja exigimos:
- Revisión realista del PEF, sin triquiñuelas contables.
- Medidas concretas para ajustar gastos, no solo sobre el papel.
- Transparencia en la ejecución presupuestaria.
«Este PEF es un parche temporal. En 2025 volveremos a incumplir la estabilidad presupuestaria y necesitaremos otro plan. La ciudad merece transparencia y gestión seria, no ocurrencias contables», concluyó Samper.